X - Televisión

X

Me despierto. Preparo un café.

No puedo evitar encender la televisión y, parecido a Thoreau, me encuentro un gobierno acorralado y en sus últimas. Ya no pide que le vote, ahora aplica la rabieta infantil de “como no gano, no juego... y además me llevo la pelota”. Veo una oposición que, como de mayor quiere ser presidente, por un precio muy bajo te la chupa, y por un par de euros más, se lo traga. Hay un partido revolucionario que intentó moderarse porque los guerrilleros pasaron de moda, pero ¡ay amigo!... como pesa el pasado. Y también aparece una joven promesa democrática, que me recuerda a Naranjito por su color y la camiseta de España bien ceñidita; todos ellos bien entrajetados, con sus corbatas, su juventud y su belleza, pero que se han quedado con la cara de quien celebra un cumpleaños al que al final no asiste nadie.

Me han jodido el café. Como si se me hubiera cortado la leche.

Me siento a comer.

Al encender la televisión veo la incultura de España, con una derecha que no sabe perder, una izquierda que no sabe gobernar, y una ciudadanía, antidemocrática, que hasta apoyaría un levantamiento militar, los hay, con tal de que el de los pelos largos no gobierne, ¡no vaya a ser que a partir de ahora también los piojos tengan que disponer de butaca en el Congreso! Sale a flote la falta de cultura democrática de este país, así como los ideales elegidos y luego justificados, como de arriba hacia abajo, y no las causas que posteriormente llevan a un ideal.

Cambio de canal.

Iglesias sigue apareciendo junto a Monedero, que se llama a si mismo intelectual. Rajoy no se presenta, Rajoy no deja que se presente nadie, Rajoy no vota a nadie que no sea Rajoy (han ganado las elecciones). Un fiscal presenta pruebas para exculpar a una acusada. Kafka. Rita Barberá parece atristallada y se asoma por una ventana.

Cambio de canal.

Mujeres y Hombres y Viceversa.

Una familia se sienta a cernar.

Encienden la televisión y nadie habla. Tampoco escuchan. La televisión se apaga y por un instante se queda, como en los aparatos antiguos, un círculo blanco en el centro. Poco a poco se desvanece. Silencio.

La tele blanca que compró mi madre a juego con los azulejos
La tele blanca que compró mi madre a juego con los azulejos - Yo

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