El idilio del Atlético de Madrid con San Lorenzo de El Escorial

Veteranos rojiblancos rememoran con una exposición sus años en el Real Sitio, lugar de concentraciones en muchas de sus temporadas más gloriosas

Miles de historias envuelven al Real Sitio de San Lorenzo de El Escorial, de toda índole y en muchos frentes, también el deportivo. Y ahí, el Club Atlético de Madrid firma más de cuarto de siglo con el Monasterio de imponente atrezzo, un idilio con el pueblo gurriato salpicado de amistosos de verano, concentraciones, paseos en chándal por la calle Floridablanca camino del Cine Variedades. Inviernos y veranos con el cuartel general en el Hotel Victoria Palace, con buena comida y partidas de mus, entrenamientos sobre la tierra de los campos del Bosquecillo, ésos con los postes de madera y el tapiado de piedra centenaria que miran cara a cara a las cúpulas y pináculos de Juan de Herrera, siempre rodeados por la platea montañosa de Abantos, Las Machotas y San Benito. 

Uno de aquellos entrenamiento en el Bosquecillo, con el Monasterio de fondo
Uno de aquellos entrenamiento en el Bosquecillo, con el Monasterio de fondo - EXPOSICIÓN 'SAN LORENZO DE EL ESCORIAL EN LA HISTORIA DEL ATLÉTICO DE MADRID'

En estos días de frenesí Champions, una exposición en la Casa de Cultura ha recordado todo aquello con una colección de fotografías que tocan de la década de los 50 a la de los 80, desde Henry Carlsson, aquel sueco campeón olímpico de la ‘Segunda Delantera de Seda’, la que se recita de carril: “Juncosa, Ben Barek, Pérez Payá, Carlsson y Escudero”; hasta el Pato Fillol, campeón del mundo en 1978, y el Polilla Da Silva. Todo, claro está, con muchos otros jugadores de por medio, como los legendarios Luis Aragonés, Gárate, Luiz Pereira, Rodri…y Adelardo Rodríguez, el gran capitán, que en la inauguración de la muestra decía emocionado que San Lorenzo “era mi segunda casa, yo venía encantado. Lo pasábamos bomba jugando nuestras partidas de mus”. Con él estaban muchos más: Ufarte, Luiz Pereira, Iselín Santos Ovejero, Pedraza, Ruiz, Rubio, Rodri, Quique Ramos, Salcedo, Capón, Calleja, Jayo, Marcelino, Marcos Alonso, Fraguas, Navarro, Mínguez, Aureliano Cachadiñas…Y Luis Aragonés hijo, muy cerca de tres imponentes fotos de su padre: una con Vicente Calderón, en animada charla; otra ante el Monasterio, de paseo; y una más tras un entrenamiento saliendo por la puerta del recinto del Bosquecillo, en la que se ve detrás al entrenador de la Intercontinental, el argentino Juan Carlos ‘Toto’ Lorenzo, al que El Sabio sustituyó casi de inmediato ante el calamitoso inicio de Liga para empezar a forjar su leyenda en los banquillos.

EXPOSICIÓN 'SAN LORENZO DE EL ESCORIAL EN LA HISTORIA DEL ATLÉTICO DE MADRID'
EXPOSICIÓN 'SAN LORENZO DE EL ESCORIAL EN LA HISTORIA DEL ATLÉTICO DE MADRID'

Fue Luis quien colocó aquel gol de libre directo al Bayern en la final de la Copa de Europa, y quien a los pocos meses dirigió como entrenador la consecución de la Copa Intercontinental, remontando en el Calderón, con goles de Javier Irureta y Rubén 'Ratón' Ayala, la derrota mínima encajada en el infierno de la 'Doble Visera' de Avellaneda, ante el gran Independiente tetracampeón de la Copa Libertadores. Aquella Intercontinental paseó brillante por San Lorenzo. Los jugadores la llevaron consigo al Victoria Palace y se fotografiaron con ella junto a los camareros y demás personal del hotel, todos amigos al fin y al cabo. “Es que incluso algunos jugadores se saben los nombres aún; compartían muchos momentos con ellos y con el pueblo en general; se acuerdan de cuando iban al cine, de cómo les trataban, y esto al final supone estrechar los lazos entre el club y esta maravillosa localidad”, recordó Jesús Paredes, preparador físico de la época, mano derecha de Luis Aragonés durante años, vecino de El Escorial y asesor de una exposición que ha vivido de forma muy especial.

Jugadores de Atlético posando con la Copa Intercontinental con el personal del Hotel Victoria Palace
Jugadores de Atlético posando con la Copa Intercontinental con el personal del Hotel Victoria Palace - EXPOSICIÓN 'SAN LORENZO DE EL ESCORIAL EN LA HISTORIA DEL ATLÉTICO DE MADRID'

Tantas fueron las concentraciones del Atlético de Madrid en San Lorenzo que la huella que dejó el club ya es imborrable entre sus vecinos. Y no sólo por el mero hecho de ir y estar, sino por la cercanía de los jugadores, su querencia a pasear por sus calles y su trato accesible para con los aficionados. Pero aun con eso, el listón no estaba precisamente bajo. El Athletic de Bilbao triunfal de las Copas de España también iba allí, y no era raro encontrarse con Zarra, Panizo o Gaínza callejeando, o subidos a un vagón de tercera camino de Madrid para jugar en Chamartín o en el Metropolitano. Y también el Real Madrid. Y hasta el Betis, ya entrados los 80. San Lorenzo, por su particularidad única, logró atraer incluso al San Lorenzo de Almagro, cuando paseaba su condición de mejor equipo del mundo y realizó aquella gira demoledora por España, en la que ganó a casi todos con exhibiciones, incluida una en Bilbao con la grada de San Mamés murmurando la famosa frase: “Anda, pero si todos juegan como Panizo”. Entonces, enero de 1950, los argentinos jugaron un amistoso con el equipo local, la Unión Deportiva San Lorenzo, para conmemorar el hermanamiento entre clubes  que aún hoy les hace compartir los colores azulgrana. Aquel partido acabó en 3-3, después de que el San Lorenzo de El Escorial se marchara ganando 3-0 al descanso y el resultado desatara una bronca de época en la caseta argentina. Fue uno de los dos partidos que más se recuerdan en el Real Sitio. El otro es el de la gran victoria del San Lorenzo en la Copa Ramón Triana de la temporada 1958/1959, precisamente derrotando en la final por 2-1  a un segundo equipo del Atlético de Madrid, como mandaban las normas de la prestigiosa competición, que coronó al campeón de la región castellana desde 1943 a 1976.

Entrada de la final de la Copa Ramón Triana entre el San Lorenzo y el Atlético de Madrid, de 1959
Entrada de la final de la Copa Ramón Triana entre el San Lorenzo y el Atlético de Madrid, de 1959 - ARCHIVO JAIME FRESNO

San Lorenzo de El Escorial también vio uno de los primeros partidos del Atlético de Madrid con el mítico Helenio Herrera en el banquillo, pretemporada del curso 1949/1950. Los rojiblancos se plantaron en el ya desaparecido campo de Los Pinos –sustituido por el actual campo de golf de La Herrería- con uno de los mejores equipos de su historia, incluidos ya Larby Ben-Barek, el sueco Carlsson y el argentino Calsita, además de Adrián Escudero. Era el Atlético de la 'Delantera de Seda' y aquella tarde se lució con un 2-12 al San Lorenzo, un resultado que no fue sino la génesis de un curso que traería el tercer título de Liga colchonero.

El sueco Carlsson busca un centro en el amistoso ante el San Lorenzo de 1949
El sueco Carlsson busca un centro en el amistoso ante el San Lorenzo de 1949 - EXPOSICIÓN 'SAN LORENZO DE EL ESCORIAL EN LA HISTORIA DEL ATLÉTICO DE MADRID'

Quizá se pueda citar aquel día como parte importante del inicio del idilio entre el club y San Lorenzo, una vinculación que ha aflorado ahora con la exposición que ha lucido en estos días de montaña rusa emocional con la final de la Champions League contra el Real Madrid, primero con la ilusión, luego con la decepción. Pero no importa, porque escuchando a Jesús Paredes, uno cae en la certeza de que nada podía frenar un acto de justicia con los buenos recuerdos, sobre todo por algunos veteranos, que se escapaban y se escapan a pasear en solitario, ya sin concentraciones de por medio, para ver los enclaves por donde se prodigaban en aquellos tiempos, dejándose llevar por la nostalgia. “Cuando estaba con los juveniles siempre tenía referencias de que el hábitat del Atlético de Madrid era El Escorial, y luego ir a jugar al Manzanares; me comentaban muchos que les gustaría volver a recordar aquella época, y por eso la afluencia de muchos jugadores legendarios que entrenaron aquí y guardan un cariño entrañable no sólo al lugar, sino al trato de la gente. Su ilusión era volver, y eso se ha cumplido”, concluye.

Entrenamiento sobre la nieve en El Bosquecillo
Entrenamiento sobre la nieve en El Bosquecillo - EXPOSICIÓN 'SAN LORENZO DE EL ESCORIAL EN LA HISTORIA DEL ATLÉTICO DE MADRID'

Jesús Paredes, el asesor de la exposición, bajó con los veteranos de Atlético a pasear por El Bosquecillo, a hacerse una foto en el campo de entrenamiento que ha estado detrás de tantos éxitos, pero la comitiva no pudo rememorar los viejos tiempos en el Hotel Victoria Palace ni en el Cine Variedades, dos de los iconos sanlorentinos que la crisis se ha llevado por delante. No muy lejos, en el patio de los Agustinos, allá por los primeros años del Siglo XX, un niño llamado Santiago Bernabéu de Yeste daba sus primeras patadas a un balón en el Colegio de los Agustinos, “porque era la mejor forma de no pasar frío en el patio”. Primero lo hizo como portero y luego, a petición de sus hermanos, como delantero. Ese niño nacido en Almansa marchó años después a Madrid a estudiar el Bachillerato en el Instituto Cardenal Cisneros y, después, ya se sabe lo que pasó. Pero ahí, en San Lorenzo, donde el equipo local viste de azulgrana, el Atlético de Madrid se ganó a pulso tener más duende y raigambre.

Eso, y ser pareja de un idilio envuelto en leyenda.

Luis Aragonés ejerciendo de portero en El Bosquecillo
Luis Aragonés ejerciendo de portero en El Bosquecillo - EXPOSICIÓN 'SAN LORENZO DE EL ESCORIAL EN LA HISTORIA DEL ATLÉTICO DE MADRID'
Luis Aragonés, en las inmediaciones del Laberinto y el Victoria Palace
Luis Aragonés, en las inmediaciones del Laberinto y el Victoria Palace - EXPOSICIÓN 'SAN LORENZO DE EL ESCORIAL EN LA HISTORIA DEL ATLÉTICO DE MADRID'

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