Mil millas

Cuando Marcellus Wallace, escopeta en mano, le dice a Butch en Pulp Fiction que está a mil jodidas millas de estar bien a mí me viene a la cabeza el estado del Getafe hoy, ayer y desde hace tres meses. Mil millas separaban al equipo de estar bien entre febrero y abril, mil millas divividas en catorce jornadas tuvo que recorrer para volver a ganar un partido, el jueves en Anoeta, y otras mil le distancian hoy de ese buen estado tras empatar ante el Valencia un encuentro que sólo debía haber ganado. Hace unas cuantas semanas que el fútbol ha dejado paso a la psicología.

Ha llegado el momento de la temporada en el que la cabeza puede más que las piernas. En ese sentido se explica el partido de Getafe y Valencia. Los locales, ahogados en la necesidad, pasaron por encima de los visitantes, que con nada en juego equilibraron el resultado con la tranquilidad de a quien le da igual si sí o si no. Como los azulones estaban más presionados lucharon más, jugaron mejor y perdonaron lo imperdonable. Como los valencianistas venían casi de vacaciones salieron a no sufrir y por eso metieron dos goles en las dos que tuvieron. Sin querer queriendo.

Media hora tardó el Geta en sacudirse la tensión. Hasta ese momento tampoco se vio nada de los che. Todo en orden, por tanto. Pero Pedro León, con un disparo lejano y cuasiperfecto al larguero, llegó en el 32 para desordenar un partido que ya no tendría nada de paz. Cuatro minutos más tarde de estar a punto de marcar un golazo, el murciano asistió a Álvaro para que volviera a estar a punto: mano a mano despejado por Alves a sus pies para volver a fallar en el área pequeña sin oposición. El gol es la kriptonita del delantero catalán esta temporada y no hay otra explicación posible.

Al descanso se llegó con los azulones al alza y los valencianistas totalmente planos. Y por eso, como nada tiene sentido, tres minutos tras la reanudación Parejo adelantó a los suyos de falta directa. Directa, concretamente, al corazón del Getafe, que se vino arriba de tal manera que empezó a agobiar a su rival hasta el punto de volver a perdonar en el área pequeña (en esta ocasión Pedro León), de empatar a través de Medrán y de remontar por medio de Stefan. Quedaban entonces apenas veinte minutos, suficientes para volver a marearse. Con todo controlado, Negredo aprovechó en el 84 una mala cesión atrás de Sarabia para habilitar a Alcácer a poner el definitivo 2-2 en el marcador. Un empate que el Valencia ni siquiera andaba buscando. Por eso no podía el Geta despedirse de la victoria sin intentarlo hasta el final, así que en la última jugada Vergini logró el hat-trick de fallos en el área pequeña al rematar a los pies de Alves. Increíble, pero fútbol.

Se acabó, aunque no ha hecho más que empezar. El Getafe sale derrotado de una batalla que no ha perdido y por la que luchó bastante más que bastante. Tras los dos pasos adelante del jueves ha llegado el paso atrás del domingo que deja un regusto malo a pesar de estar mejor que hace cuatro días. La esperanza no atiende a razones ni tiene memoria; necesita regarse a diario, con el más mínimo detalle, ya que si no se seca tan pronto como se le olvida el diluvio del día anterior. No obstante, a pesar del resultado sólo puedo citar al señor Lobo para resumir los últimos dos partidos de los de Esnáider: buen trabajo, caballeros; tal vez salgamos de esta. Yo tampoco puedo creer que sea el mismo coche.

Y aún así hoy, con el equipo entregado, con la afición entregada, con el partido encarrilado remontando a base de coraje, el Getafe perdió dos puntos merced a los goles de Parejo, un exazulón, y Alcácer, otro exazulón. Visto desde fuera el guion es tan bueno que da rabia. Se sube y se baja, se tropieza y se levanta, festeja y se lamenta. Van cuatro puntos de los últimos seis, restan nueve y pueden hacer falta siete. No, no estoy bien. Con tu permiso me voy a casa, a tener un ataque al corazón.

 

Imagen de portada: La Liga.

Únete gratis a y podrás

  • Seguir a otros usuarios
  • Escribir artículos
  • Comentar artículos
  • Mas información
Registrate/Accede No, gracias